Cali, enero 18 de 2026. Actualizado: sábado, enero 17, 2026 00:13
Un desafío global para la salud y el medio ambiente
¿Cuáles son las ciudades del mundo con el aire más contaminado?
La calidad del aire es una de las principales preocupaciones ambientales de la humanidad.
La contaminación del aire no solo afecta la visibilidad y el entorno, sino que tiene consecuencias graves para la salud humana.
Según informes de la Organización Mundial de la Salud OMS y otras entidades globales, las ciudades más contaminadas del mundo están en países en desarrollo, aunque también algunas grandes urbes de economías avanzadas enfrentan niveles preocupantes de polución.
En este artículo, exploramos cuáles son las ciudades que sufren los peores niveles de contaminación del aire y las implicaciones de esta crisis para la salud pública.
Las principales ciudades con el aire más contaminado son las siguientes:
Delhi, la capital de la India ha sido durante años la ciudad con el aire más contaminado del mundo, y la situación no mejora.
La combinación de una alta densidad de población, el tráfico vehicular masivo, las emisiones industriales y las quemas agrícolas en los alrededores agravan la crisis.
Durante los meses de invierno, cuando los incendios agrícolas en el norte de India se intensifican y las condiciones meteorológicas dificultan la dispersión de contaminantes, los niveles de PM2.5 (partículas finas que son peligrosas para la salud) alcanzan cifras alarmantes.
En algunos días, la calidad del aire de Delhi es 20 veces superior al límite recomendado por la OMS.
Lahore, una de las ciudades más grandes de Pakistán, ha estado enfrentando niveles de contaminación del aire peligrosos durante años.
El aire de la ciudad está cargado de partículas finas, dióxido de nitrógeno y otros contaminantes debido al rápido crecimiento urbano, la falta de infraestructura de transporte pública eficiente y la quema de residuos.
En ciertos momentos del año, especialmente durante el invierno, la ciudad se ve envuelta en una capa de smog, lo que agrava las enfermedades respiratorias y cardiovasculares entre los habitantes.
Karachi, la ciudad más grande de Pakistán, es otro centro urbano con altos niveles de contaminación del aire.
La creciente industrialización, la congestión del tráfico y la falta de regulaciones ambientales estrictas han provocado una mala calidad del aire en la ciudad.
Además, la quema de residuos y las emisiones de vehículos contribuyen significativamente a la polución.
Cairo, la capital de Egipto, es una de las ciudades más contaminadas de África y del mundo.
A pesar de las mejoras en las últimas décadas, el aire de la ciudad sigue siendo uno de los más tóxicos.
La polución en El Cairo proviene principalmente de las emisiones de vehículos, las industrias y el uso de combustibles fósiles.
A esto se suma la constante quema de basura y la desertificación que contribuyen al polvo en suspensión, lo que empeora aún más la calidad del aire.
Beijing, la capital de China, es conocida por sus altos niveles de contaminación, especialmente en los meses de invierno.
Aunque el gobierno chino ha implementado medidas para mejorar la calidad del aire, como el cierre de fábricas contaminantes y la promoción de vehículos eléctricos, la combinación de emisiones industriales, el tráfico y las condiciones meteorológicas adversas siguen generando niveles peligrosos de partículas finas.
Aunque la situación ha mejorado en los últimos años, Beijing continúa enfrentando desafíos en cuanto a la calidad del aire.
Dhaka, la capital de Bangladesh, es otra ciudad con un aire extremadamente contaminado.
La rápida urbanización, el crecimiento poblacional desmesurado y la falta de infraestructura ambiental adecuada han llevado a niveles de contaminación alarmantes.
Además, los niveles de emisiones de los vehículos, el polvo de la construcción y la quema de basura contribuyen significativamente al deterioro de la calidad del aire en esta ciudad, convirtiéndola en un foco de preocupación para la salud pública.
Ulaanbaatar, la capital de Mongolia, enfrenta un problema serio de contaminación del aire debido a las emisiones de las estufas de carbón utilizadas para la calefacción en invierno, el tráfico vehicular y las emisiones industriales.
En los fríos meses de invierno, la ciudad queda cubierta por una capa densa de smog, lo que convierte al aire en tóxico y pone en riesgo la salud de sus habitantes, especialmente los niños y personas mayores.
Kabul, la capital de Afganistán, ha experimentado niveles de contaminación del aire alarmantes en los últimos años.
El uso de combustibles sólidos como el carbón y la leña para la calefacción, junto con las emisiones de los vehículos y las construcciones, ha convertido a la ciudad en uno de los lugares con peor calidad de aire en el mundo.
La crisis política y económica del país también ha dificultado la implementación de medidas efectivas para abordar la contaminación.
Consecuencias para la Salud Pública
Los niveles altos de contaminación del aire tienen consecuencias directas y severas para la salud.
La exposición prolongada a contaminantes como el dióxido de nitrógeno (NO2), el monóxido de carbono
(CO) y las partículas finas (PM2.5 y PM10) puede causar enfermedades respiratorias crónicas, problemas cardiovasculares y un aumento en la mortalidad prematura.
Según la OMS, más de siete millones de personas mueren cada año por enfermedades relacionadas con la contaminación del aire, y los niños y ancianos son especialmente vulnerables.
Las enfermedades más comunes asociadas con la contaminación del aire incluyen el asma, la bronquitis crónica, enfermedades pulmonares obstructivas crónicas (EPOC) y enfermedades cardiovasculares.
En las ciudades más contaminadas, los hospitales y centros de salud están desbordados por personas que sufren problemas respiratorios y cardiovasculares.
¿Qué se hace?
En respuesta a esta crisis, algunas ciudades y países han comenzado a implementar políticas más estrictas para reducir la contaminación del aire.
Estas incluyen la promoción de vehículos eléctricos, la mejora del transporte público, la reducción de las emisiones industriales, y el uso de tecnologías más limpias en la energía y la construcción.
Sin embargo, la lucha contra la contaminación del aire es un desafío global que requiere de esfuerzos coordinados a nivel local, nacional e internacional.
En Delhi, por ejemplo, el gobierno ha implementado el sistema de restricción de vehículos, el uso de gas natural en lugar de combustibles más contaminantes y ha promovido la creación de parques y espacios verdes.
A nivel global, pactos como el Acuerdo de París buscan reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, lo que indirectamente también contribuiría a mejorar la calidad del aire.
Las ciudades más contaminadas del mundo enfrentan una grave crisis ambiental que afecta la salud y el bienestar de millones de personas.
Si bien algunos avances se han logrado en ciertas áreas, la lucha por un aire más limpio está lejos de ser ganada.
Solo a través de políticas públicas más ambiciosas, tecnologías limpias y la cooperación global se podrá mitigar el impacto de la contaminación del aire en estas megaciudades y en el planeta en general.
La calidad del aire es un reflejo de la calidad de vida de los habitantes de una ciudad, y mejorarla debe ser una prioridad urgente para todos.
