Cali, abril 3 de 2026. Actualizado: miércoles, abril 1, 2026 21:21

Jorge Andrés Ordoñez Ocampo, entre la lírica y la narrativa

“El cielo se hizo pardo”, iluminará bibliotecas

“El cielo se hizo pardo”, iluminará bibliotecas
lunes 5 de febrero, 2024

Luis Ángel Muñoz Zúñiga
Especial Diario Occidente

Jorge Andrés Ordoñez nacido en Popayán el 7 de enero del 2003, a la edad de año y medio llegó a Cali, cuando sus ´padres buscaron oportunidades laborales en el barrio Obrero.

El Colegio de Santa Librada le impartió toda su educación. Cursando el noveno grado surge su vocación por la escritura, cultivada por la licenciada Rosalba Plaza, su profesora de Lengua Castellana. La pasión de Jorge Andrés Ordoñez Ocampo por la literatura, fue simultánea entre las metáforas de la lírica y el realismo social del género narrativo.

En el Festival Internacional de Poesía Inédita de Cali 2020, figuró en el podio de los finalistas con el poema “La quinta avestruz”. Al año siguiente, los hechos ocurridos en la ciudad durante la resistencia social, lo inspiraron para que escribiera “Yo, en mi Cali nueva”, cuento incluido en el libro de “Voces en primera línea”, de la editorial El Silencio.

En 2023 publicó la crónica “Escribir para no morir”, incluido en el libro “Caligrafías” de la Universidad de San Buenaventura, ejercicio de escritura que le sirvió para sublimar la muerte de sus progenitores, su padre fue víctima del Covid-19, su señora madre falleció de la enfermedad rara conocida como síndrome Guillain-Barré. .

Actualmente, Jorge Andrés, quien además de su vocación literaria, también se capacita para la docencia, cursa la Licenciatura en Literatura y Lengua Castellana en la Universidad del Tolima.

Su más reciente obra que publicará será “El cielo se hizo pardo”, su primera novela que lanzará en marzo para debutar entre la generación de jóvenes escritores de las dos primeras décadas del segundo milenio.

El nuevo escritor atendió la invitación del Diario Occidente, nos habló de sus experiencias literarias y nos opinó sobre aspectos fundamentales de la educación colombiana:

1. ¿Entre la lírica y la narrativa, qué género seguirás cultivando?

Soy un escritor multifacético. Por un lado, considero que lo poético está muy ligado a mi intimidad, la prefiero porque es una escritura cómoda, tranquila y liberadora. Sin embargo, aunque la narrativa no es lo más cómodo para mí, también la disfruto mucho.

Considero que es una forma para realizar exploraciones que son difíciles de hacer con la poesía. Me gusta explorar los mundos que la narrativa nos va proponiendo e insinuando.

2. ¿Cómo te pareció la experiencia de haber publicado un cuento en “Voces en primera línea”?

Abrieron una convocatoria para las personas que habían escrito en medio del paro y yo fui uno de ellos. Envié mi cuento y quedé seleccionado.

Las primeras sensaciones fueron de felicidad. Cuando me doy cuenta que también publicaron algunos escritores famosos, se acrecentó mi dicha. La considero como una experiencia muy nutritiva, aunque no fui un participante intensivo del proceso.

3. Reseña la historia de “El cielo se hizo pardo”.

La ciudad se convierte en un lugar voraz y salvaje que atraviesa la vida de sus habitantes. Las creencias y formas de habitarla confluyen, apuntándole a un mismo objetivo: la búsqueda de sentido.

En mi novela narro las vivencias de los desclasados, es decir, de personas invisibilizadas, que no tienen identidad, ni se benefician de la acción del Estado.

Son historias de la ciudad oculta, que ni siquiera escuchamos murmullos, que sólo aparecen en titulares de la noticia roja y que todavía ni siquiera la literatura los incluye como protagonistas.

Es la ciudad que desde hace décadas está siendo habitada por migrantes que llegan a conformar los cinturones de miseria, personas ignoradas por los gobiernos, desde luego, también por sus compatriotas.

Aunque mis historias empiezan en el barrio El calvario, próximo a extinguirse por disposición municipal, se entretejen otras historias de los corregimientos sobre las laderas de la ciudad: Montebello, La Reforma y Pance.

Se protagonizan en lugares comunes, sus protagonistas padecen problemas sociales. Son sobrevivientes del país en que nacieron. Los lectores que quieran adquirir mi novela en preventa pueden comunicarse conmigo al 3241845321 o al correo jorge16andres100@gmail.com

4-. Preséntanos “La quinta avestruz”…

Y caerse para respirar hondísimo,

Y despertar del sueño por vez primera

Y acariciar las plumas sobrantes, abominables,

Y oler el olor marrón del animal.

Subirse en su lomo

Para agarrarse de su terrible pescuezo

Y no soltarse del cuero

Arrancarlo si es posible

Y no soltarse el cuello.

La corrida estalla feroz

Las luciérnagas devoran el sonido del sol

La noche observa la frialdad del día,

Tortuosas agallas de avestruz

Que se desprenden como lepra

De la rosa cutis.

Desprender los poros

Y comerlos,

Saborearlos dulces

Como hormigas con segunda piel.

5. ¿Crees que la educación colombiana forma en literatura a los jóvenes?

Considero que la educación está asumiendo unos retos muy interesantes, por ejemplo, que en la era de lo digital la forma de ver la vida ha cambiado por completo y muchas de las manifestaciones del pasado se han quedado deambulando en las páginas de los libros viejos, carcomidos por las polillas.

En un contexto como Colombia, por ejemplo, los profesores deben ser orientadores de los procesos de aprendizaje, más que los sabedores de todas las respuestas de la humanidad, como lo eran antes.

Deben asumir el manejo de las nuevas tecnologías, y tambien prepararse para enfrentar las inteligencias artificiales. En el oriente de la ciudad, existen lugares muy problemáticos, que no han sido abordadas por el Estado y que afectan a la educación.

La educación tiene que ser accesible, de calidad, y con garantías de permanencia, especialmente para la población más vulnerable de la ciudad. Sin embargo, estos últimos factores ligados a la educación no son los únicos en la ecuación.

Darles garantías a los jóvenes; por ejemplo, de un territorio en paz, de empleo digno, de apoyo psicológico y de apoyo económico es fundamental para que haya una explotación significativa del talento local.

Sumado a lo anterior, también me parece importante reconocer las luchas sociales dentro del aula. Que los profesores sean conscientes y también concienticen a sus estudiantes a que tenemos deudas históricas con las mujeres, la población afro, la población indígena y la comunidad LGTBIQ+.

Es importante llevar programas innovadores a la escuela, que tengan un impacto significativo en la vida de los estudiantes, como la creación de huertos urbanos, la formación en salud sexual, formación en emprendimiento, en primeros auxilios y capacitar a los estudiantes para enfrentar las Pruebas Saber.


“El cielo se hizo pardo”, iluminará bibliotecas

Comments

ads_top
Powered by Sindyk Content
Arriba