Cali, abril 23 de 2026. Actualizado: jueves, abril 23, 2026 16:21
Un llamado de atención en el mes de la Mujer
En Cali aumentaron los homicidios contra mujeres y las denuncias por violencia sexual alcanzaron su cifra más alta en cuatro años
En el marco del Mes Internacional de la Mujer, el Observatorio para la Equidad de las Mujeres (OEM), Cali Cómo Vamos, la Fundación WWB Colombia y la Universidad Icesi presentan una radiografía reciente sobre la seguridad de las mujeres en la ciudad y el país.
Las cifras muestran un panorama complejo: mientras algunos delitos letales disminuyen, otros indicadores de violencia y vulnerabilidad económica siguen en aumento.
En 2025 se reportaron 68 homicidios contra mujeres en Cali, el mayor número de los últimos tres años y un incremento del 11,5% frente a 2024 (61 casos).
Además, la ciudad fue la única entre las cinco principales capitales del país donde aumentaron estos homicidios y registró la mayor tasa por cada cien mil mujeres (5,6), superando la tasa nacional (3,7).
Según reportes de la Fiscalía, el año pasado se reportaron 5 feminicidios. Esta fue la cifra más baja de los últimos 11 años e implicó una reducción de casi la tercera parte de los casos frente a 2024 (14 feminicidios).
No obstante, las organizaciones advierten que la disminución en este delito no implica necesariamente una reducción estructural de la violencia.
“Lo que solemos ver son las denuncias por feminicidios, pero lo que no vemos son una cantidad de conductas, como las tentativas de feminicidio, la violencia intrafamiliar, los delitos sexuales y las violencias económicas y patrimoniales, que construyen un terreno fértil para que existan los feminicidios. No podemos perder de vista esto porque la violencia es un fenómeno estructural y atraviesa diferentes dimensiones del universo social”, explicó Lina Buchely, directora del Observatorio para la Equidad de las Mujeres.
En 2026, entre el 1 de enero y el 21 de febrero ya se habían reportado 8 homicidios de mujeres y 2 feminicidios, uno más que en el mismo periodo del año anterior.
Violencia intrafamiliar y delitos sexuales, en aumento
La violencia intrafamiliar continúa afectando principalmente a las mujeres. En 2025 se reportaron 4.516 denuncias de mujeres por violencia intrafamiliar en Cali, lo que representa el 73% del total de casos.
A nivel nacional, el número de denuncias de mujeres por este delito alcanzó su punto más alto de la última década, con 104.854 casos.
En 9 de cada 10 casos de violencia intrafamiliar contra mujeres, el agresor fue un hombre. Además, entre las cinco principales ciudades del país, Cali presentó la mayor participación de exparejas como presuntos agresores (54%), una cifra que supera el promedio nacional (40%), según datos de Medicina Legal. Ocho de cada 10 casos ocurrieron en los hogares de las víctimas.
“Según la información de Medicina Legal, en 2025 la principal circunstancia generadora de violencia intrafamiliar contra la mujer en Cali fueron los celos, representando el 33% de los casos. La incidencia de los celos como generador de esta violencia en la ciudad fue superior al dato Nacional (27%) y la más alta entre las principales capitales. Estas cifras reflejan la necesidad de fortalecer la educación emocional, la inadecuada gestión de emociones no puede seguir impactando la integridad de las mujeres”, aseguró Danny Angarita, director de Cali Cómo Vamos.
El impacto físico y económico de estas agresiones es significativo: en 42 de cada 100 casos, la víctima recibió incapacidad médica. A nivel nacional, esta proporción es aún mayor (66%).
En cuanto a delitos sexuales, la situación es igualmente preocupante. En 2025 se registraron 1.139 denuncias de mujeres por presunto delito sexual en Cali, un aumento del 18,6% frente a 2024 y la cifra más alta de los últimos cuatro años.
Las mujeres representaron el 84% de las denuncias totales. El incremento en la ciudad fue superior al nacional (5,4%). Además, siete de cada 10 exámenes médico-legales por presunto delito sexual realizados en 2025 correspondieron a menores de edad.
Dependencia económica y riesgo
Según el informe la seguridad de las mujeres no puede analizarse de forma aislada de las brechas económicas estructurales.
El 35% de las mujeres mayores de 15 años en el país no cuenta con ingresos propios, frente al 13,2% de los hombres. En Cali, la tasa de desempleo femenino es del 11,8% frente al 10,2% de los hombres, y la participación laboral de las mujeres es del 56%, frente al 75% masculina.
En zonas rurales, la brecha es aún más amplia: la tasa de ocupación femenina apenas alcanza el 34,6%, frente al 71,9% de los hombres. Además, nueve de cada 10 mujeres rurales ocupadas trabaja en la informalidad.
“La situación en la ruralidad es crítica: mientras sólo 3 de cada 10 mujeres logran tener un trabajo remunerado, casi la totalidad lo hace en la informalidad. Esto implica además de ingresos inestables, la ausencia de prestaciones sociales básicas y de mecanismos de protección frente a contingencias como enfermedad, vejez o maternidad. Sin autonomía económica, las mujeres rurales quedan atrapadas en un ciclo de vulnerabilidad donde la dependencia económica se convierte en una barrera invisible, pero devastadora, para su seguridad y toma de decisiones”, indicó Soraya Husain-Talero, directora de Investigación de la Fundación WWB Colombia.
Violencia en el espacio público y en el espacio digital
La inseguridad también se manifiesta en el espacio público. El año pasado se denunciaron 18.157 hurtos a personas en Cali, con el 43% de víctimas mujeres.
En un sondeo de Cali Cómo Vamos, el 15% de mujeres participantes afirmaron haber sido víctimas de algún tipo de violencia en el transporte masivo MIO durante 2025. De ellas, el 44,5% fue víctima de acoso sexual, el 40,6% sufrió acoso verbal y el 31,3% recibió violencia física, como golpes o empujones.
Por estos actos de violencia e inseguridad en el transporte público, cuatro de cada 10 mujeres encuestadas afirmaron haber dejado de usar el MIO. “Al indagar por acciones para protegerse o sentirse más seguras dentro del MIO, las más comunes entre las mujeres fueron: ponerse el maletín adelante (85%), evitar usar celular (66%), evitar rutas que van muy llenas (38%) y sentarse cerca al conductor (38%), sobresale que un mayor porcentaje de mujeres que de hombres afirmó haber realizado alguna de estas acciones”, agregó Angarita.
Por otro lado, la violencia digital sigue afectando la vida y autonomía de las mujeres. Un estudio del Observatorio para la Equidad de las Mujeres encontró que más de la mitad de mujeres que usan Internet para trabajar (enviar correos, conectarse a reuniones, hablar por WhatsApp, entre otras labores) han sido víctimas de agresiones en línea. Ahora, con el auge de la inteligencia artificial, la situación se ha vuelto más compleja.
“La tecnología digital reproduce las violencias que existen en el universo analógico. Hemos encontrado que la tecnología se utiliza para amplificar la gravedad de las violencias basadas en género. Por ejemplo, una pareja controladora utiliza mecanismos digitales para saber dónde está la otra persona, cuál es su red de amigos, y esto hace que tenga un perfil más vulnerable. Segundo, hay otras manifestaciones de violencia que nacieron en la digitalidad: las imágenes eróticas, violencias derivadas del sexting, las vulneraciones a la intimidad que se hacen en plataformas digitales hacen que en el universo digital las mujeres seamos sistemáticamente más vulnerables”, expresó Lina Buchely, directora del Observatorio para la Equidad de las Mujeres.
¿Qué se puede hacer?
La seguridad de las mujeres requiere acciones integrales: fortalecimiento de rutas de denuncia, mejora en los sistemas de registro, inversión en infraestructura urbana segura, servicios de cuidado sincronizados con la jornada laboral, inclusión financiera sin sesgos de género y políticas públicas que reduzcan la pobreza de tiempo.

