Cali, junio 12 de 2026. Actualizado: viernes, junio 12, 2026 21:40
Pobreza, deserción escolar y exclusión social
¿Qué hay detrás del trabajo infantil en Colombia? Cifras, causas y retos para proteger a la niñez
El trabajo infantil continúa siendo uno de los desafíos sociales que enfrenta Colombia.
Aunque las cifras recientes muestran una de las tasas más bajas registradas en el país, miles de niñas, niños y adolescentes todavía realizan actividades laborales que afectan su desarrollo, limitan su permanencia en el sistema educativo y comprometen el ejercicio pleno de sus derechos.
En el marco del Día Mundial contra el Trabajo Infantil distintas entidades reiteraron la necesidad de fortalecer las acciones para prevenir y erradicar este fenómeno.
El llamado cobra relevancia luego de conocerse que, según el DANE, entre octubre y diciembre de 2025, 302.000 menores de edad entre los 5 y 17 años se encontraban trabajando en Colombia.
Esta cifra representa una tasa nacional de trabajo infantil del 2,8%. Sin embargo, detrás de ese porcentaje persisten historias marcadas por la desigualdad, la falta de oportunidades y condiciones que llevan a miles de familias a enfrentar situaciones complejas.
La Defensoría del Pueblo recordó que la explotación laboral infantil priva a niñas, niños y adolescentes de su niñez, su potencial y su dignidad.
Además, señaló que este fenómeno reproduce ciclos de exclusión al afectar derechos fundamentales como la educación, la salud, la recreación y el desarrollo integral.
De acuerdo con la información divulgada por la entidad, el 74,5% de quienes realizaban actividades laborales durante el último trimestre de 2025 eran niños y adolescentes hombres, mientras que el 25,5% correspondía a niñas y adolescentes mujeres.
Asimismo, el 80,3% de los casos se concentró en jóvenes entre los 15 y 17 años.
Las causas y las formas más graves
Entre los factores asociados a la persistencia del trabajo infantil aparecen la pobreza, la insuficiencia de ingresos en los hogares y las dificultades para acceder o permanecer en el sistema educativo.
A esto se suma la normalización social del trabajo desde edades tempranas, una práctica que distintas entidades insisten en no minimizar.
La Organización Internacional del Trabajo define la explotación laboral infantil como toda actividad que perjudica el desarrollo físico o psicológico de niñas, niños y adolescentes, y que interfiere con el disfrute de sus derechos.
Las peores formas de explotación laboral infantil incluyen la esclavitud, la trata y venta de menores de edad, la servidumbre por deudas y el trabajo forzoso.
También abarcan la explotación sexual comercial, el reclutamiento para actividades ilícitas y aquellos trabajos que ponen en riesgo la salud, la seguridad o la integridad de quienes los realizan.
La protección de la niñez
Las autoridades también recordaron que la explotación laboral infantil no debe confundirse con el trabajo adolescente protegido.
La legislación colombiana permite que adolescentes entre 15 y 17 años trabajen bajo autorización del Ministerio del Trabajo y en condiciones que no afecten su educación, salud ni desarrollo integral.
En paralelo, la Procuraduría General de la Nación alertó que persisten debilidades institucionales para enfrentar esta problemática.
El organismo advirtió que el 71% de las entidades territoriales no cuenta con diagnósticos actualizados sobre trabajo infantil y que el 52% no apropió recursos específicos para atenderla durante la actual vigencia.
Por su parte, el Ministerio del Trabajo impulsa la campaña “Somos Protectores de la Niñez. Por una Colombia libre de trabajo infantil“, con el propósito de movilizar a instituciones, empresas, familias y ciudadanía alrededor de un mensaje de corresponsabilidad.

