Cali, enero 13 de 2026. Actualizado: martes, enero 13, 2026 20:18
Capacidades para el control del territorio
La entrega oficial del lote para la construcción del Batallón de Alta Montaña del Ejército Nacional en Jamundí, junto con la dotación de equipos de comunicación satelital, con una inversión aproximada ocho mil millones de pesos, marca un hito en la estrategia de seguridad del Valle del Cauca.
Se trata de una decisión que trasciende la infraestructura física y apunta directamente al fortalecimiento del control territorial en uno de los corredores más sensibles del suroccidente colombiano.
El terreno, entregado por la Gobernación del Valle del Cauca, permitirá la instalación permanente de una unidad especializada para operar en condiciones de alta montaña.
Esta presencia estable resulta clave en un municipio cuya zona rural conecta el norte del Cauca con la cordillera Occidental y el litoral Pacífico, configurando un corredor estratégico históricamente utilizado por estructuras armadas ilegales para el tránsito de drogas, armas y economías ilícitas.
En este contexto, el control del territorio no depende de operaciones esporádicas, sino de ocupación sostenida y dominio efectivo del terreno.
Como parte del fortalecimiento de capacidades operacionales, se realizó la entrega de 40 radios tácticos portátiles y dos radios de puesto de mando de tecnología avanzada, orientados a mejorar el sistema de mando, control y comunicaciones de las tropas desplegadas en la zona.
La comunicación segura se convierte en un factor decisivo para el éxito operacional. En escenarios de montaña, caracterizados por alta dispersión de unidades, condiciones geográficas complejas y baja conectividad.
Desde una perspectiva técnica, estos equipos permiten una mejor coordinación entre patrullas, puestos avanzados y niveles de mando, reduciendo los tiempos de reacción y aumentando la efectividad en la vigilancia y control de corredores estratégicos.
El fortalecimiento de las comunicaciones impacta directamente la conciencia situacional del comandante en terreno, facilitando la toma de decisiones oportunas, la anticipación de movimientos de los grupos armados ilegales y la protección tanto de las tropas como de la población civil.
La presencia permanente rompe los ciclos de ocupación temporal que históricamente han aprovechado las estructuras ilegales para reconfigurarse, reduciendo así su capacidad de adaptación y expansión.
No obstante, el impacto real de esta apuesta dependerá de su articulación con una estrategia interinstitucional más amplia.
El control territorial efectivo no se consolida exclusivamente con presencia militar, sino con acciones complementarias de inteligencia, judicialización, control financiero, inversión social y fortalecimiento de la autoridad civil.
El batallón generará las condiciones de seguridad necesarias; el reto institucional es aprovecharlas para avanzar en procesos de estabilización y desarrollo territorial.
Finalmente, esta decisión refleja de manera clara el compromiso directo de la gobernadora del Valle del Cauca, Dilian Francisca Toro, con el fortalecimiento de la seguridad y el control territorial del departamento.
La entrega del lote, la asignación de recursos y la dotación de capacidades estratégicas para la Fuerza Pública responden a una visión que entiende la seguridad como un habilitador del desarrollo económico, la cohesión social y la confianza ciudadana.
Bajo su liderazgo, se ha priorizado el respaldo operativo a la Fuerza Pública, como una herramienta fundamental para recuperar el control del territorio, proteger a las comunidades rurales y enviar un mensaje inequívoco de presencia estatal sostenida en las zonas más desafiantes del Valle del Cauca.
