Cali, enero 16 de 2026. Actualizado: jueves, enero 15, 2026 21:39
Relación estratégica y necesaria
Petro y Trump: un encuentro que debe unir, no dividir
Colombia y Estados Unidos comparten más de dos siglos de relación bilateral. Una historia marcada por la cooperación frente al narcotráfico y el impulso al desarrollo.
Sin embargo, la relación sigue siendo asimétrica: una potencia de más de 400 millones de habitantes frente a una nación en vías de desarrollo con apenas 45 millones.
Esa diferencia no debe traducirse en imposiciones ni sumisiones. Es necesario construir alianzas de beneficio mutuo. La cooperación debe surgir del respeto, no del temor ni del desafío.
Y el diálogo debe centrarse en intereses comunes, más allá de ideologías o personalismos.
El encuentro entre el presidente Gustavo Petro y su homólogo estadounidense Donald Trump, el próximo 3 de febrero, representa una oportunidad clave.
No solo por los temas centrales como el narcotráfico o la cooperación económica, sino por su impacto sobre millones de colombianos en Estados Unidos. La diáspora merece estabilidad, no verse afectada por tensiones innecesarias.
Colombia necesita aliados firmes para fortalecer su seguridad, economía y desarrollo social. Estados Unidos, por su parte, gana con una región estable, aliada y democrática.
La relación debe ser estratégica, no paternalista; respetuosa, no confrontacional.
Es momento de elevar la relación bilateral a un nuevo nivel. Uno basado en la madurez política, el respeto mutuo y la visión de largo plazo.
Petro y Trump tienen el deber de construir puentes, no muros. Que este encuentro sea un paso hacia una cooperación sólida, estable y moderna.
Porque solo desde la alianza se construye un futuro compartido.
Ambos países tienen en el otro más oportunidades que amenazas. En vez de “cazar” peleas, deben cultivar confianza.
La diplomacia madura no se basa en provocaciones, sino en construir consensos. La historia exige líderes que dialoguen, no que dividan.

