Cali, abril 5 de 2025. Actualizado: viernes, abril 4, 2025 23:34
El debate por la tasa de interés exige equilibrio, no presiones políticas ni imposiciones.
Tasas de interés: consenso, no confrontación
La reciente decisión del Banco de la República de mantener la tasa de interés en 9,5% generó un nuevo choque entre el gobierno nacional y el emisor.
El presidente Gustavo Petro no ocultó su inconformismo y cuestionó la decisión, señalando supuestas motivaciones políticas.
Pero aquí, como dice el adagio, ni tanto que queme al santo ni tan poco que no lo alumbre.
El Banco de la República es un órgano técnico, autónomo y constitucionalmente independiente.
Tiene margen de maniobra, sí, pero debe actuar sin presiones.
Pretender que sus decisiones respondan a imposiciones del Ejecutivo desconoce su naturaleza y compromete su credibilidad.
El presidente debe tener claro que nombrar miembros en su Junta no significa subordinarlos a los intereses del gobierno de turno.
Seguramente el emisor pudo haber adoptado una postura menos conservadora.
Una reducción de 25 puntos básicos habría sido razonable, sin arriesgar la estabilidad.
Pero esa es una discusión técnica, no política.
Cuando el Ejecutivo insiste en imponer su criterio y descalifica a quienes piensan distinto, lo que hace es debilitar las instituciones.
Más allá del plano interno, los enfrentamientos entre el Gobierno y el Banco de la República pueden tener efectos adversos en la percepción internacional.
Los inversionistas y organismos multilaterales observan con atención la estabilidad institucional y la autonomía de los entes reguladores.
Si se percibe que el emisor actúa bajo presión política, la confianza en el manejo macroeconómico del país se deteriora, lo que puede traducirse en menor inversión extranjera.
El país necesita equilibrio. El crecimiento es importante, pero también lo es cuidar la inflación y la confianza.