Cali, enero 19 de 2026. Actualizado: lunes, enero 19, 2026 22:00
Guía para que su hoja de vida inspire confianza y consiga el trabajo que desea
¿Está buscado trabajo? Esto es para usted
Enero es el momento donde miles de colombianos definen cómo se verá su perfil profesional, cuando las empresas reactivan la contratación y los emprendimientos salen a buscar nuevos clientes.
En medio de este contexto, la identidad visual pasa de ser un simple accesorio a convertirse en un criterio inmediato de confianza, tanto para reclutadores como para potenciales aliados comerciales en redes sociales.
En Colombia, con una informalidad laboral del 56,9 % y un desempleo del 9,1 % en octubre (8,8 % en 13 áreas metropolitanas), como lo registró recientemente el Dane, la competencia por alcanzar mejores oportunidades laborales y de generar ingresos será aún mayor en 2026.
En ese escenario, la claridad visual se volvió casi tan importante como las habilidades o los años de experiencia.
“La identidad visual se ha ido consolidando en los últimos años como un factor determinante para poder tener acceso a oportunidades laborales y atraer clientes. Hoy en día, la mayoría de procesos de contratación y selección de personal comienza en entornos como LinkedIn, portafolios digitales o correos profesionales, en los que la claridad visual, la coherencia y la consistencia en la manera de ser presentados funcionan como indicadores inmediatos de confiabilidad”, afirma Jorge Eliecer Camargo Lamo, docente del programa de Diseño Gráfico de Areandina Bogotá.
¿Qué será funcional?
Para el próximo año, los sistemas automatizados que escanean currículos (como los ATS) y los usuarios que recorren perfiles a la velocidad de un ‘scroll’ en redes sociales priorizarán más documentos y perfiles que reduzcan el esfuerzo visual.
“Muchas de las hojas de vida que se presentan actualmente están muy saturadas, con extensos bloques de texto y con poca claridad visual. Se piensa que incluir más información hace que los perfiles destaquen, cuando en realidad ocurre lo opuesto, ya que una hoja de vida recargada hace que sea más lenta la lectura y se disperse la atención, además que proyecta poca organización”, puntualiza Camargo.
El primer error
La fotografía es el primer elemento. Debe ser reciente, nítida, con iluminación uniforme, ropa sin estampados distractores, fondo sobrio y un plano medio que muestre naturalidad y preparación.
Las selfies recortadas de eventos sociales o familiares pueden enviar calidez, pero no rigor profesional.
“Es fundamental contar con una foto profesional actualizada. La fotografía de perfil debe transmitir profesionalismo y ser clara en cuanto a lo que hace la persona o empresa”, señala el docente de Areandina.
El segundo error
La saturación de texto. La mayoría de currículos en Colombia fallan por exceso de información: párrafos que se alargan en funciones, responsabilidades genéricas o descripciones densas que obligan al lector a hacer un esfuerzo adicional para encontrar un logro real.
La recomendación en este punto es reemplazar funciones por logros que estén redactados en frases cortas y verificables: impactos medidos, proyectos terminados, porcentajes de mejora en procesos, personas beneficiadas y tiempos claros de ejecución.
Tercero error
Los colores también tienen que sugerir continuidad, no urgencia. Los tonos neón, contrastes estridentes o paletas excesivas pueden decir creatividad, pero también dispersión.
Las paletas discretas (azules, grises, verdes suaves, tonos tierra tenues) proyectan estabilidad involucrada en proyectos de comercio, salud, educación, servicios profesionales y tecnología —sectores que dinamizan la contratación en el primer trimestre—.
“El uso de color es un factor importante, y la elección de tonos excesivamente brillantes o intensos dan el efecto contrario al esperado y pueden proyectar poco profesionalismo. Por ello siempre se recomienda manejar un esquema cromático sobrio, lo cual contribuye a tener una mejor recordación”, explica Camargo.
“Una estructura limpia, colores discretos y enfocarse en logros concretos son aspectos que influyen positivamente en la percepción del perfil”, agrega.
Cuarto error
Las fuentes (tipo de letra) deben facilitar la lectura. Por eso el docente de Areandina aconseja usar máximo dos familias tipográficas, legibles en pantalla y en PDF: sans contemporáneas para títulos y serif o sans sobrias para cuerpos, con tamaños que respeten la jerarquía visual: entre 10 y 12 puntos en el cuerpo, 14–18 en el nombre y una jerarquía descendente clara hasta los enlaces del portafolio. Nunca use fuentes tipo script en CV profesional.

