Cali, junio 19 de 2026. Actualizado: viernes, junio 19, 2026 19:53
Salud preventiva
El enemigo está en la inflamación: por qué los médicos la consideran la raíz de muchas enfermedades
Cuando escuchamos la palabra inflamación solemos pensar en un golpe, una herida o una articulación adolorida.
Sin embargo, existe otro tipo de inflamación mucho más silenciosa y peligrosa que ocurre dentro del organismo sin generar síntomas evidentes durante años.
Se trata de la inflamación crónica de bajo grado, un proceso que muchos especialistas consideran uno de los principales motores de las enfermedades modernas.
A diferencia de la inflamación aguda, que ayuda al cuerpo a defenderse de infecciones o lesiones, la inflamación crónica permanece activa durante largos periodos y termina dañando tejidos y órganos.
Numerosas investigaciones la han relacionado con enfermedades cardiovasculares, diabetes tipo 2, obesidad, algunos tipos de cáncer, deterioro cognitivo y envejecimiento acelerado.
¿Qué la provoca?
Las causas son múltiples. Dietas ricas en alimentos ultraprocesados, exceso de azúcar, sedentarismo, tabaquismo, estrés crónico y falta de sueño son algunos de los factores más importantes.
El exceso de grasa abdominal también desempeña un papel fundamental porque produce sustancias inflamatorias que circulan constantemente por el organismo.
Lo preocupante es que muchas personas pueden convivir con este problema durante años sin darse cuenta.
Algunos síntomas indirectos incluyen fatiga persistente, dolores musculares frecuentes, dificultad para perder peso y sensación constante de falta de energía.
La buena noticia es que los hábitos saludables tienen un efecto poderoso sobre la inflamación.
Consumir frutas, verduras, pescado, legumbres y alimentos ricos en antioxidantes ayuda a reducirla.
También lo hacen el ejercicio regular, el descanso adecuado y el manejo del estrés.
Los expertos coinciden en que combatir la inflamación no consiste en tomar una pastilla milagrosa, sino en adoptar un estilo de vida que permita al cuerpo recuperar su equilibrio natural.

