Cali, abril 9 de 2026. Actualizado: jueves, abril 9, 2026 18:28

Carmiña Navia Velasco

La marcha satánica del viernes 3 de abril

Carmiña Navia Velasco

El pasado viernes, en Bogotá se llevó a cabo una marcha o concentración que ha sido difundida como la marcha satánica.

No entro en discusiones sobre la legitimidad o no del satanismo, al fin de cuentas en materia de “religión o culto” como en otras materias, cada uno puede creer o no creer en lo que desee.

En Colombia como en casi todo el mundo Occidental, la libertad de conciencia es absoluta y afortunadamente eso es así.

El satanismo es hoy una práctica difundida ampliamente. Hay dos tipos de satanismo: Los que creen en el Diablo como un dios y le rinden culto y los ateos que simplemente creen que el demonio es un símbolo de muchas fuerzas humanas que se mueven por el mundo.

En general las tendencias satánicas no responden a manifestaciones, deseos o intuiciones en sí o por sí mismas… son casi siempre una reacción contra las creencias o la moral cristiana.

Sin embargo muchos grupos desarrollan una dinámica propia que de diferentes formas gira en torno al culto o cualquier tipo de comunicación con el “Señor de la Oscuridad”.

Regresando a esta marcha que tuvo lugar en Bogotá el 3 de Abril a mí me surgen muchos interrogantes.

El primero de ellos es alrededor de la fecha… no aparece en ninguna parte que el 3 de Abril sea una fecha significativa para el satanismo… hay que pensar entonces que esta marcha se quiso hacer el día en que para los cristianos se celebra el “viernes santo” y se conmemora la pasión y crucifixión de Jesús de Nazaret.

¿Por qué exactamente ese día? Tal vez porque no se quiere celebrar algo en sí mismo, sino tan sólo ir contra otra celebración… En este sentido me pregunto también ¿por qué la marcha se encabeza con un crucifico portado y enseñado en forma de arma o de fusil, por qué unos pasos atrás va un hombre encadenado con una cruz a cuestas y finalmente porque portan una pancarta con el rostro del anterior Papa católico, Francisco I?

Todo esto no parece una marcha en la que se expresen las propias creencias o se rinda culto al Señor de la oscuridad… Creo que simple y claramente se trata de una parodia de las procesiones que en los días de esa semana celebran los católicos.

Aparte de la falta de imaginación y creatividad que todo ello significa, aparecen otras inquietudes: ¿Cuál es la necesidad de irrespetar aquello en lo que otros y otras creen? Una vez más y de otra forma mucho más profunda nos encontramos con que unos colombianos no podemos afirmarnos si no es negando a los otros, a los distintos… Es realmente lamentable esta realidad.

Estados Unidos es el país en el cual el satanismo como religión está más extendido, su templo principal ubicado en Salem, es sitio de peregrinación para sus practicantes… eventualmente en varias capitales de este país se realizan marchas o concentraciones, pero nunca en parodia de otras creencias, sino con objetivos y sentidos propios.

Entonces la pregunta que me habita desde la semana pasada es: ¿No pueden expresarse esas personas y realizar lo que practican si no es atravesándose en la fe de otras comunidades? Nadie me va a responder estos interrogantes, ya lo sé… pero sí me parece necesario que los formulemos porque siempre los acontecimientos pueden sernos de espejo o pueden interpelarnos.

No conozco a nadie que siga el satanismo y lo siento porque tal vez me podría explicar qué los movió a esa marcha.

 

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