Cali, abril 3 de 2025. Actualizado: jueves, abril 3, 2025 18:52
La verdad detrás del mito
El ayuno intermitente y sus efectos en la longevidad: ¿Milagro o moda?
En los últimos años, el ayuno intermitente se ha posicionado como una de las estrategias más populares para perder peso y mejorar la salud.
Sin embargo, su impacto en la longevidad sigue siendo objeto de estudio y debate en la comunidad científica.
Mientras algunos lo consideran un milagro basado en la ciencia, otros advierten sobre sus posibles riesgos.
Beneficios respaldados por la ciencia
Estudios recientes sugieren que el ayuno intermitente podría contribuir a una vida más larga y saludable.
Investigaciones en modelos animales han mostrado que la restricción calórica puede aumentar la longevidad al reducir el riesgo de enfermedades crónicas como la diabetes tipo 2, enfermedades cardiovasculares y algunos tipos de cáncer.
Un estudio publicado en la revista Cell Metabolism indicó que el ayuno intermitente mejora la autofagia, un proceso de limpieza celular que elimina componentes dañados y promueve la regeneración celular.
Además, según la Universidad de Harvard, la práctica también podría mejorar la sensibilidad a la insulina y reducir la inflamación, dos factores clave en el envejecimiento saludable.
Testimonios y tendencias
El método ha sido adoptado por figuras públicas como el empresario Elon Musk y la actriz Jennifer Aniston, quienes aseguran haber experimentado mejoras en su energía y salud general.
En redes sociales, miles de personas comparten sus experiencias con protocolos como el 16:8 (16 horas de ayuno y 8 de ingesta) y el 5:2 (cinco días de alimentación normal y dos de restricción calórica).
Sin embargo, los expertos advierten que el ayuno intermitente no es para todos.
“Las personas con trastornos alimenticios, mujeres embarazadas y aquellos con ciertas condiciones médicas deben consultar a un especialista antes de intentarlo”, explica la nutricionista Ana Ramírez.
Riesgos a considerar
Si bien hay beneficios documentados, el ayuno intermitente también puede tener efectos negativos.
Entre los más comunes se encuentran la fatiga, la irritabilidad y la dificultad para concentrarse en las primeras semanas de adaptación.
Además, algunos estudios sugieren que podría afectar el equilibrio hormonal en mujeres.
En conclusión, aunque el ayuno intermitente podría tener un impacto positivo en la longevidad, es fundamental abordarlo con precaución y asesoramiento profesional.