Cali, mayo 5 de 2026. Actualizado: lunes, mayo 4, 2026 21:41
Estudio internacional sobre salud mental perinatal
Depresión mayor afecta a 1 de cada 15 mujeres tras el parto
Una revisión sistemática y metaanálisis publicados en The Lancet Psychiatry concluye que alrededor de 1 de cada 15 mujeres (6,8 %) sufre trastorno depresivo mayor en el año posterior al parto, y cerca de una de cada 16 (6,2 %) durante el embarazo.
El trabajo, que busca ofrecer cifras comparables a escala global, identifica además un pico de prevalencia en las dos primeras semanas tras el nacimiento (8,3 %).
Los investigadores analizaron 780 estudios que abarcan a más de dos millones de mujeres y adolescentes de entre 10 y 59 años en 90 países.
Según los autores, muchas estimaciones previas eran poco fiables por metodologías inconsistentes y por no distinguir el trastorno depresivo mayor de cambios emocionales transitorios como la “tristeza posparto”.
Además advierten que las herramientas de cribado por síntomas, muy utilizadas, pueden sobreestimar la prevalencia entre un 71 % y un 122 % frente a diagnósticos clínicos completos.
Los autores subrayan la importancia de integrar la salud mental materna en la atención rutinaria: las primeras semanas tras el parto son una ventana crítica para la detección y el apoyo, y disponer de datos más precisos ayudará a orientar recursos y evaluar progresos en la prevención y el tratamiento.
Herramientas de cribado y variaciones regionales
El estudio muestra variaciones geográficas relevantes. En Europa occidental la prevalencia fue del 5,0 % durante el embarazo y del 5,3 % en el año posparto; en América del Norte se situó en el 4,3 % y el 4,6 % respectivamente.
Las tasas más altas se registraron en el África subsahariana meridional (15,6 % durante el embarazo y 16,6 % tras el parto), y las más bajas en regiones de Asia-Pacífico de altos ingresos (3,1 % y 3,3 %).
Estos contrastes sugieren que factores sociales, económicos y de acceso a servicios influyen en la carga de la depresión perinatal y en la necesidad de adaptar intervenciones.
Los hallazgos, firmados por Alize J. Ferrari y colaboradores, refuerzan el llamado a mejorar el cribado, la prevención y el seguimiento dentro de la atención a la maternidad.
Contar con métodos diagnósticos más precisos y con sistemas de salud que integren la salud mental materna es clave para reducir la carga de este trastorno y proteger el bienestar de madres, familias y recién nacidos.
Nota de Transparencia
Este artículo fue generada con IA, a partir de información del Servicio de Información y Noticias Científicas, SINC.
El contenido final fue revisado por un miembro del equipo de redacción del Diario Occidente.

